Última actualización: 14:11
Política
Exclusivo

VIDEO | El trío del poder mileista: intrigas, disputas internas y escándalos en la campaña libertaria

La diputada de La Libertad Avanza (LLA), Lilia Lemoine.
La diputada de La Libertad Avanza (LLA), Lilia Lemoine.
La asesora hot del espacio del presidente Javier Milei, Lourdes Palavecino.
La asesora hot del espacio del presidente Javier Milei, Lourdes Palavecino.

Entre septiembre de 2020 y marzo de 2021 se gestó, según un informe filtrado, un escenario de poder y confrontación interna en el que Karina Milei emergió como pieza fundamental en la maquinaria política de su hermano, el controversial Javier Milei.

La información revela cómo la hermana se transformó en la encargada de controlar no solo la imagen del dirigente, sino también el manejo de agendas, contactos institucionales e incluso, presuntamente, aspectos financieros de la campaña, al margen de las figuras tradicionales del espacio libertario.

La consolidación del "karinismo" y la reestructuración interna

En sus inicios, el entorno mileirista contaba con el respaldo y la experiencia de referentes como José Luis Espert y el operador político Luis Rosales, quienes habían participado activamente en campañas previas. Sin embargo, el documento expone cómo las alianzas que se forjaron en esa etapa, marcadas incluso por operaciones económicas cuestionables (como la supuesta “valija de dinero” que habría canalizado apoyos para figuras políticas tradicionales) se fueron desintegrando.

Para abril, se evidenció un distanciamiento de Milei respecto a esos antiguos aliados: el mandatario emergente comenzó a ignorar llamadas y a criticar públicamente la organización de Rosales, apartándose para encabezar una campaña en solitario hacia la diputación por Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

El rol central de Karina y la formación del bloque de poder

Con el deterioro de la alianza original, el trío compuesto por Javier, Karina y Lilia se posicionó como el núcleo inamovible del “poder mileirista”.

Karina, en particular, asumió el control absoluto de las relaciones con los medios y la gestión de la agenda del líder, dejando de lado a dirigentes libertarios tradicionales y favoreciendo la incorporación de figuras de la vieja casta política, cuyos orígenes se remontan a dinastías o caudillismos del interior del país.

Este reajuste organizativo dio lugar al denominado “karinismo”, una estructura en la que el manejo de contactos y recursos se concentraba en un pequeño círculo de colaboradores leales.

Escándalos y relaciones en el trasfondo del poder

El informe no se limita a la dimensión organizativa y política, sino que también detalla relaciones personales y controversias que han marcado el submundo de esta maquinaria. Se mencionan encuentros en distintas ciudades (Rosario, Córdoba y Mar del Plata) donde supuestas relaciones con economistas, abogadas y otras figuras de la política y el entretenimiento habrían servido para estrechar vínculos y facilitar maniobras internas.

Entre las acusaciones, destaca el relato de cómo Lilia Lemoine, en un contexto cargado de polémica, habría mostrado una fijación desmesurada en aspectos íntimos del dirigente, sumándose a una serie de conductas que han alimentado el debate sobre los límites entre lo personal y lo político.

Estas revelaciones se enmarcan en una narrativa que califica al grupo de “banda de estafadores”, acusada de aprovecharse de la situación política y social para enriquecerse y perpetuar su influencia, incluso a través de la adquisición de propiedades en el exterior.

Una sociedad en tensión ante la aparente impunidad

El documento plantea interrogantes sobre el estado de la sociedad argentina, que según el informe, parece decaída o resignada ante la posibilidad de que estas prácticas y alianzas ilícitas continúen impunes. La crítica se extiende a la forma en que este grupo (identificado también como “hijos de un empresario de colectivos”) haría gala de un poder autoritario, gobernando por decreto y beneficiándose de redes de complicidad que permiten sortear la rendición de cuentas.

El tono del informe es contundente y deja entrever la preocupación por un sistema político en el que la ética y la transparencia parecen quedar relegadas ante la ambición y los intereses personales.

El relato ofrecido en este informe periodístico invita a una reflexión profunda sobre la manera en que se configura el poder en ciertos espacios políticos.

La consolidación de un “trío del poder” liderado por figuras cercanas a Javier Milei plantea preguntas difíciles acerca de la transparencia, la rendición de cuentas y el papel de las alianzas personales en la política argentina. Mientras la polémica sigue en curso, el impacto de estas revelaciones en la opinión pública y en el futuro del espacio libertario queda, sin duda, por verse.

Lectores: 2807

Comentarios

MÁS NOTICIAS

POPULARES